¿Qué es el VIH?

VIH y sida: transmisión, síntomas, protección y tratamiento

 

El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es una de las infecciones de transmisión sexual más conocidas, que ataca al sistema inmunitario y, si no se trata, puede provocar el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Gracias a las terapias modernas, hoy en día la infección por VIH se puede tratar fácilmente, de modo que las personas con VIH pueden llevar una vida casi normal.

Datos importantes sobre el VIH y el sida:

  • ¡El VIH y el SIDA no son lo mismo! El VIH es el virus, mientras que el SIDA es la fase avanzada de la enfermedad.
  • El tratamiento temprano con medicamentos antirretrovirales puede evitar que el VIH derive en SIDA.
  • U=U: indetectable = intransmisible: las personas con VIH que reciben un tratamiento eficaz no transmiten el virus.
  • PrEP y PEP: los medicamentos pueden proteger contra la infección.

A pesar de los grandes avances médicos, la prevención sigue siendo fundamental: ¡los preservativos y las pruebas periódicas son la mejor protección! Para obtener más información sobre las infecciones de transmisión sexual y las medidas de protección , consulta nuestro resumen.

Vías de transmisión del VIH: ¿cómo se contrae?

El VIH se transmite por contacto directo con fluidos corporales infecciosos. Entre ellos se incluyen:

  • Sangre
  • Semen y goteo
  • Fluidos vaginales
  • Leche materna

El virus entra en el cuerpo cuando estos fluidos entran en contacto con membranas mucosas receptivas (por ejemplo, en la vagina, el pene, el recto o la boca) o cuando penetra en el torrente sanguíneo a través de pequeñas lesiones.

Es importante saber que no existe ningún riesgo por el contacto cotidiano. El VIH no se transmite por besos, abrazos, apretones de manos, uso compartido de aseos, cubiertos o vasos.

¿Cómo se infectan los hombres con el VIH?

El VIH puede afectar a cualquier persona, pero hay ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de infección.

Las vías de transmisión más frecuentes son:

  • Relaciones sexuales sin protección (vaginales, anales, orales) – las relaciones anales conllevan un mayor riesgo, ya que la mucosa intestinal es especialmente sensible.
  • Uso compartido de jeringuillas o agujas, por ejemplo, al consumir drogas o al realizarse tatuajes o piercings en condiciones insalubres.
  • Transmisión de madre a hijo – durante el parto o la lactancia (en caso de infección por VIH no tratada).
  • Contacto con sangre – a través de instrumentos médicos poco higiénicos o transfusiones de sangre (en países con estándares médicos deficientes).

¿Por qué el riesgo es mayor entre las personas queer?

Estadísticamente, el riesgo de infección es mayor entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH). Esto se debe a varios factores:

  • Mayor probabilidad de contagio durante el sexo anal – la delicada mucosa intestinal es más propensa a sufrir pequeñas lesiones.
  • Redes más amplias y más parejas – el riesgo aumenta con el número de contactos sin protección.
  • Infecciones de transmisión sexual más frecuentes – las enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea o la sífilis aumentan el riesgo de infección por VIH.

Importante: ¡Cualquiera puede infectarse con el VIH! El virus no solo afecta a las personas queer, las personas heterosexuales también corren riesgo si mantienen relaciones sexuales sin protección o existen otros factores de riesgo. ¡El sexo seguro y las pruebas periódicas protegen!

Síntomas del VIH y posibles consecuencias

El VIH evoluciona en varias etapas y puede pasar desapercibido durante años. Sin tratamiento, el virus debilita gradualmente el sistema inmunológico hasta llegar al sida, la etapa final de la enfermedad, en la que el cuerpo ya no es capaz de defenderse de infecciones o enfermedades.

¿Cuánto tiempo se puede vivir con el VIH sin darse cuenta?

Muchas personas no presentan síntomas o solo presentan síntomas leves durante las primeras semanas tras la infección, por lo que no se dan cuenta de que se han contagiado. Sin embargo, el sistema inmunológico comienza a luchar contra el virus desde el principio.

Sin tratamiento, pueden pasar años o incluso décadas hasta que el sistema inmunológico se debilite tanto que aparezcan síntomas graves. Durante este tiempo, el VIH suele pasar desapercibido, al tiempo que las personas afectadas pueden transmitir el virus sin saberlo.

Primeros síntomas del VIH: infección aguda

Poco después del contagio, normalmente entre 2 y 6 semanas después, puede producirse una infección aguda por VIH. Esta es similar a la gripe o a la mononucleosis infecciosa y dura entre unos días y unas pocas semanas.

Los signos típicos son:

  • Fiebre y sudores nocturnos, a menudo persistentes y sin causa aparente.
  • Erupción cutánea (erupción del VIH), generalmente manchas rojizas en la parte superior del cuerpo
  • Cansancio e inflamación de los ganglios linfáticos, sobre todo en la ingle, las axilas o el cuello.
  • Dolor de garganta y dolor muscular – síntomas similares a los de la gripe.

Dado que estos síntomas son inespecíficos, el VIH a menudo pasa desapercibido: muchos lo confunden con un resfriado u otra infección.

¿Cómo se manifiesta el VIH en las mujeres?

Las mujeres pueden presentar los mismos síntomas que los hombres, pero hay otros signos adicionales que a menudo se pasan por alto:

  • Menstruaciones irregulares o más abundantes – cambios hormonales debidos al debilitamiento del sistema inmunitario.
  • Infecciones frecuentes por hongos o vaginosis bacterianas – debido a una alteración de la flora vaginal
  • Debilidad y pérdida de peso – puede deberse al aumento del consumo de energía del cuerpo.
  • VIH: progresión de la infección y consecuencias a largo plazo

Si el VIH no se trata, comienza una destrucción silenciosa del sistema inmunológico. Tras la fase aguda, a menudo no aparecen síntomas durante años, hasta que el sistema inmunológico se debilita demasiado como para defenderse de las enfermedades.

Los síntomas tardíos de una infección por VIH pueden ser:

  • Diarrea crónica y pérdida de peso importante
  • Infecciones fúngicas en la boca (aftas) o en el esófago
  • Ataques recurrentes de fiebre y sudores nocturnos persistentes
  • Erupciones cutáneas y heridas que no cicatrizan

Sin tratamiento, el VIH puede convertirse en sida, la fase en la que el cuerpo casi no tiene defensas. Entonces aparecen infecciones potencialmente mortales que el cuerpo ya no puede combatir.

Pero gracias a las terapias modernas, esto ya no tiene por qué suceder. Las personas seropositivas que reciben tratamiento a tiempo pueden llevar una vida casi normal y tener una esperanza de vida normal.

Prevención del VIH: ¿cuál es la mejor forma de protegerse?

El VIH no tiene cura, ¡pero se puede prevenir muy bien! La mejor protección es una combinación de sexo seguro, prevención médica y pruebas periódicas.

Condones y medidas de protección

Los preservativos ofrecen una barrera sencilla pero eficaz para prevenir la transmisión a través de los fluidos corporales. Si se utilizan correctamente, reducen considerablemente el riesgo de infección.

  • Preservativos en las relaciones sexuales vaginales y anales – evitan el contacto directo con los fluidos corporales y reducen considerablemente el riesgo de infección.
  • No subestimes el sexo oral – aunque el riesgo es menor, existe, especialmente si tienes pequeñas heridas en la boca o sangrado en las encías.
  • Utiliza los juguetes sexuales de forma segura – cúbrelos con condones nuevos o límpialos a fondo para evitar la transmisión.

Los preservativos, como los preservativos Wingman, no solo protegen contra el VIH, sino también contra otras infecciones de transmisión sexual como la sífilis, la gonorrea y la clamidia.

PrEP y PEP: protección médica contra el VIH

Además de los preservativos, ahora existen opciones de protección farmacológica que reducen considerablemente el riesgo de infección por VIH.

PrEP (profilaxis preexposición)

  • Un medicamento para la prevención del VIH que se toma a diario.
  • Especialmente eficaz para personas con un riesgo elevado de contraer el VIH (por ejemplo, personas que cambian frecuentemente de pareja, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, trabajadores sexuales).
  • Reduce el riesgo de infección hasta en un 99 % si se toma con regularidad.

PEP (profilaxis postexposición)

  • Medicamento de emergencia que se utiliza después de un posible riesgo de VIH (por ejemplo, relaciones sexuales sin protección o rotura del preservativo).
  • Debe iniciarse en las 72 horas siguientes al contacto de riesgo: cuanto antes se tome, más eficaz será.
  • El tratamiento dura 28 días y reduce considerablemente el riesgo de infección.

La PrEP y la PEP son complementos importantes de los preservativos, ¡pero no los sustituyen! Protegen contra el VIH, pero no contra otras infecciones de transmisión sexual como la gonorrea o la sífilis.

Prueba, tratamiento y cura del VIH

La prueba del VIH es la única forma de detectar con certeza una infección. Dado que el VIH a menudo no presenta síntomas durante años, el virus puede propagarse por el organismo sin que se note. El diagnóstico precoz es fundamental para iniciar rápidamente el tratamiento y evitar la transmisión.

¿Cómo se detecta el VIH?

Existen diferentes métodos de prueba para detectar una infección por VIH:

  • Prueba de laboratorio (prueba de anticuerpos y antígenos): el método más seguro, fiable después de 6 semanas.
  • Prueba rápida (autodiagnóstico o visita al médico): resultado en pocos minutos, pero no tan preciso como una prueba de laboratorio.

Las personas que hayan estado expuestas al riesgo deben hacerse la prueba sin falta: un diagnóstico precoz mejora considerablemente las posibilidades de tratamiento y evita la transmisión inconsciente del virus.

¿Es obligatorio notificar el VIH?

Sí, el diagnóstico del VIH debe notificarse de forma anónima a las autoridades sanitarias, sin mencionar el nombre. Esta notificación sirve para registrar el número de infecciones y mejorar las medidas de prevención.


¿El VIH tiene cura hoy en día?

No, el VIH no tiene cura, pero gracias a la terapia antirretroviral moderna (TAR) se puede tratar con gran eficacia. Los medicamentos impiden que el virus siga multiplicándose en el organismo y mantienen la carga viral tan baja que el sistema inmunitario permanece protegido.

¡Tratamiento temprano = esperanza de vida normal! Quienes toman medicamentos con regularidad pueden llevar una vida casi normal sin que la infección destruya el sistema inmunológico.

U=U: indetectable = intransmisible

Gracias a las modernas terapias contra el VIH, la carga viral en la sangre puede reducirse hasta tal punto que ya no es detectable con las pruebas estándar.

  • Las personas con VIH que reciben un tratamiento eficaz ya no pueden transmitir el virus por vía sexual, ¡ni siquiera sin preservativo!
  • U=U ayuda a reducir la estigmatización y permite a las personas seropositivas llevar una vida social y amorosa normal.

VIH y embarazo: protección para la madre y el niño

Gracias a los avances médicos, las mujeres seropositivas pueden tener hoy en día bebés sanos sin transmitir el virus.

  • Los medicamentos reducen el riesgo de transmisión a menos del 1 %.
  • El parto suele realizarse por cesárea para minimizar aún más el riesgo.
  • Se debe evitar la lactancia materna, ya que el VIH se puede transmitir a través de la leche materna.

La atención médica regular durante el embarazo es fundamental para proteger de la mejor manera posible a la madre y al niño.

El VIH y los retos sociales

A pesar de los avances médicos, las personas con VIH siguen enfrentándose al estigma y la discriminación. Sin embargo, hoy en día, un diagnóstico de VIH ya no es una sentencia de muerte: las personas que reciben tratamiento pueden llevar una vida casi normal y no transmitir el virus.

  • La educación y el diálogo abierto ayudan a eliminar los prejuicios y permiten a las personas seropositivas llevar una vida autónoma.
  • Gracias a las terapias modernas, las personas seropositivas tienen una esperanza de vida casi normal, ya que el virus se puede controlar.
  • El miedo y la ignorancia son las mayores barreras: cuanta más gente sepa sobre el VIH, mejor podrán protegerse a sí mismas y a los demás.

Protéjase del VIH y el sida 

Gracias a la medicina moderna, el VIH se puede controlar, pero no curar. La mejor prevención es el sexo seguro, las pruebas periódicas y las medidas de protección médicas como la PrEP y la PEP.

  • ¡Usa preservativos y hazte pruebas periódicas!
  • Considera la PrEP o la PEP como medidas de protección adicionales.
  • Hazte pruebas y trata el VIH a tiempo: ¡así lo mantendrás bajo control!

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