¿Qué es la sífilis?

Sífilis: síntomas, transmisión, protección y tratamiento

La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum. Puede afectar a diferentes órganos y se desarrolla en varias etapas. Si no se trata, la sífilis puede tener graves consecuencias para la salud, desde erupciones cutáneas y daños en los órganos hasta trastornos neurológicos.

Especialmente alarmante: la sífilis ha vuelto a aumentar considerablemente en los últimos años, sobre todo en Europa y Estados Unidos. A pesar de que existe tratamiento disponible, las infecciones están aumentando, por lo que la detección precoz y las medidas de protección son especialmente importantes.

Para obtener más información sobre las infecciones de transmisión sexual y las medidas de protección , consulta nuestro resumen.

Vías de transmisión de la sífilis: ¿cómo se contrae?

La sífilis se transmite principalmente por contacto directo con lesiones infecciosas de la piel o las mucosas. El riesgo de contagio es mayor durante las relaciones sexuales sin protección, pero también existen otras vías de transmisión.

  • Sexo vaginal, anal u oral sin protección: la fuente de infección más común, ya que las bacterias se propagan a través de las mucosas.
  • Transmisión durante el embarazo: una madre infectada puede transmitir la sífilis a su hijo no nacido, lo que puede tener graves consecuencias para su salud (sífilis congénita).
  • Menos frecuente: contacto con la sangre, a través de agujas compartidas (por ejemplo, en el consumo de drogas) o, en casos excepcionales, a través de transfusiones de sangre no tratadas.

Importante: la sífilis también puede penetrar a través de lesiones cutáneas mínimas, por lo que incluso el contacto indirecto con zonas infectadas puede suponer un riesgo.

¿Se transmite la sífilis por besos?

Sí, la sífilis se puede transmitir por besos si hay llagas abiertas (chancros) en la boca o en la lengua. Aunque no se aprecien síntomas evidentes, existe riesgo de contagio.

No se transmite por:

  • El contacto físico, dar la mano o abrazarse
  • Asientos de inodoro, toallas o cubiertos compartidos
  • Síntomas de la sífilis y evolución de la enfermedad

La sífilis se desarrolla en tres etapas, cada una de las cuales presenta síntomas diferentes. Dado que la enfermedad suele pasar desapercibida durante mucho tiempo, puede propagarse por el organismo a lo largo de años y causar daños graves.

¿Por qué es tan peligrosa la sífilis?

Si no se trata, la sífilis puede atacar los órganos, los nervios y el cerebro y, en el peor de los casos, puede ser mortal. La enfermedad es especialmente insidiosa porque, en sus primeras etapas, a menudo se confunde con molestias inofensivas o ni siquiera se nota.

1. Etapa primaria: los primeros síntomas

La primera etapa comienza entre 10 y 90 días después de la infección; por término medio, los síntomas aparecen al cabo de tres semanas.

  • Úlceras indoloras (chancros): aparecen en el lugar de la infección, a menudo en el pene, la vagina, el ano, la boca o la lengua.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos, generalmente cerca del chancro.
  • No hay dolor ni picor, por lo que muchas personas afectadas pasan por alto los síntomas.
  • El chancro se cura por sí solo, ¡pero eso no significa que la infección haya desaparecido! Sin tratamiento, la sífilis permanece activa en el organismo.

2. Fase secundaria: erupciones cutáneas y síntomas similares a los de la gripe

Si la enfermedad no se trata, pasa a la fase secundaria entre seis semanas y seis meses después de la infección.

  • Erupción cutánea (erupción sifilítica), a menudo en las manos, los pies y el cuero cabelludo, que normalmente no pica.
  • Fiebre, cansancio y dolores musculares, similares a los de la gripe o un resfriado.
  • Manchas de sífilis: alteraciones cutáneas rojizas, especialmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
  • Hinchazón de los ganglios linfáticos: en todo el cuerpo.
  • Puede producirse caída del cabello, inflamación de las mucosas o crecimientos similares a verrugas (condilomas latos).

Estos síntomas pueden desaparecer por sí solos, pero eso no significa que la enfermedad se haya curado. Sin tratamiento, la sífilis permanece activa y puede pasar a la siguiente etapa.

3. Fase terciaria: secuelas tardías y daños orgánicos

La fase terciaria puede desarrollarse años o décadas después de la infección si no se trata. En esta fase, la sífilis puede poner en peligro la vida.

  • Trastornos neurológicos graves, incluyendo parálisis, confusión o demencia.
  • Ceguera o pérdida de audición, debido al daño nervioso.
  • Daños orgánicos, especialmente en el corazón, el hígado y el cerebro.
  • Gumatos (úlceras nodulares): aparecen en la piel y las membranas mucosas y pueden destruir tejidos.

La tercera etapa es poco frecuente, ya que hoy en día la sífilis se puede tratar fácilmente, pero quienes no se hacen la prueba corren el riesgo de sufrir graves consecuencias.

¿Por qué está aumentando de nuevo la sífilis?

En los últimos años, los casos de infección por sífilis han aumentado considerablemente en todo el mundo, especialmente en muchos países occidentales. Pero, ¿cuáles son las razones de esta preocupante evolución?

  • Menor uso del preservativo: debido a los cambios en los comportamientos de riesgo, las aplicaciones de citas y la disponibilidad de medidas modernas de prevención del VIH, como la PrEP, cada vez más personas renuncian al uso del preservativo, lo que aumenta el riesgo.
  • Falta de concienciación: mientras que infecciones como la clamidia o la gonorrea son más conocidas, la sífilis suele subestimarse. Muchas personas no saben que la enfermedad está volviendo a aumentar y lo fácil que es contagiarse.
  • A menudo asintomática: la sífilis puede pasar desapercibida durante mucho tiempo sin síntomas aparentes o presentar síntomas que se confunden fácilmente con otras enfermedades.

Por eso, las pruebas periódicas de ITS y el sexo seguro son más importantes que nunca. Las personas que cambian frecuentemente de pareja sexual deben hacerse pruebas periódicas para detectar a tiempo una infección no diagnosticada y evitar nuevos contagios.

Sífilis y embarazo: peligro para el feto

La sífilis puede transmitirse de la madre al feto durante el embarazo, lo que se denomina sífilis congénita. Sin tratamiento, esto puede provocar graves complicaciones de salud, tanto durante el embarazo como después del parto.

  • Partos prematuros o abortos espontáneos: la sífilis no tratada puede aumentar considerablemente el riesgo.
  • Daños graves en los órganos del bebé: la bacteria Treponema pallidum puede infectar al feto y causar daños a largo plazo en los órganos.
  • Malformaciones, ceguera o sordera: la sífilis puede provocar graves trastornos del desarrollo, deformaciones óseas o daños en el sistema nervioso del recién nacido.

¡Las pruebas tempranas durante el embarazo son cruciales! Las mujeres embarazadas deben hacerse la prueba de la sífilis como parte de los exámenes preventivos. Un tratamiento oportuno con antibióticos a base de penicilina puede curar la infección y proteger al bebé de complicaciones.

Prevención y protección: ¿cómo evitar el contagio?

Dado que la sífilis es muy contagiosa y a menudo no presenta síntomas, el sexo seguro es la mejor manera de protegerse a uno mismo y a los demás. Aunque los preservativos y las láminas protectoras reducen considerablemente el riesgo de infección, no ofrecen una protección total, ya que la sífilis también se puede transmitir por contacto cutáneo con mucosas infectadas.

  • Usa preservativos y láminas protectoras: ayudan a minimizar el riesgo de contagio durante el sexo vaginal, anal y oral.
  • Hacerse pruebas periódicas: especialmente importante para personas con parejas sexuales variables o en relaciones abiertas.
  • Evita las heridas abiertas: la sífilis se puede transmitir incluso a través de las lesiones más pequeñas de la piel o las mucosas.

Errores frecuentes en la prevención de la sífilis

Muchas personas subestiman la infección o creen en mitos muy extendidos que pueden aumentar su riesgo:

  • «Los preservativos protegen al 100 %». Los preservativos reducen considerablemente el riesgo, pero la sífilis también se puede transmitir por contacto con la piel fuera de la zona protegida, por ejemplo, a través de chancros en la ingle o los muslos.
  • «Me daría cuenta si alguien tuviera sífilis». Muchas infecciones son asintomáticas o presentan síntomas inespecíficos, por lo que las personas afectadas a menudo no saben que las padecen.
  • «La sífilis es una enfermedad del pasado». ¡Falso! El número de casos está aumentando de nuevo en todo el mundo y la tasa de infección es especialmente alta en las grandes ciudades.

Errores típicos en el uso de preservativos

Aunque los preservativos son una de las mejores medidas de protección contra las infecciones de transmisión sexual, un uso incorrecto puede aumentar el riesgo de contagio.

  • Usar un tamaño incorrecto: un preservativo demasiado ajustado puede romperse, uno demasiado ancho puede resbalarse. Es importante conocer el tamaño del preservativo.
  • Usar preservativos varias veces o no cambiarlos: si no se cambia el preservativo después de alternar entre sexo anal, vaginal y oral, aumenta el riesgo de transmisión de infecciones.
  • Usar lubricantes que contengan aceite: productos como la vaselina o el aceite de masaje pueden dañar el látex y hacer que el preservativo se vuelva poroso. Es mejor usar lubricantes a base de silicona o agua.
  • Colocar el preservativo al revés y luego darle la vuelta: esto puede hacer que los fluidos corporales infecciosos lleguen al exterior. Si se ha colocado un preservativo al revés, se debe utilizar uno nuevo.

El uso correcto del preservativo no solo protege contra la sífilis, sino también contra muchas otras ITS. En nuestro blog encontrarás más consejos sobre el uso correcto de los preservativos.

Prueba y tratamiento de la sífilis: ¿qué hacer si se sospecha que se tiene?

Dado que la sífilis a menudo causa pocos o ningún síntoma en sus primeras etapas, suele pasar desapercibida. Por lo tanto, las pruebas periódicas son fundamentales para detectar la infección en una fase temprana y evitar nuevas transmisiones.

¿Se puede curar la sífilis hoy en día?

Sí, la sífilis se puede curar si se detecta y se trata a tiempo. El tratamiento con antibióticos puede eliminar completamente la infección antes de que provoque daños graves. Sin embargo, sin tratamiento, la sífilis puede propagarse por el cuerpo y causar daños orgánicos que ponen en peligro la vida.

¿Cómo se detecta la sífilis?

  • Análisis de sangre: la prueba más común y fiable. Detecta los anticuerpos contra la bacteria de la sífilis que se han formado en el organismo.
  • Microscopía de campo oscuro: detección directa del agente patógeno a partir de un frotis de una llaga abierta de sífilis (chancro). Se utiliza principalmente en la fase primaria.
  • Prueba PCR: un método muy preciso que detecta el material genético de la bacteria. Se utiliza principalmente en casos poco claros, pero es menos frecuente.


¿Quién debe hacerse la prueba?

  • Personas con parejas sexuales cambiantes o que practican sexo sin protección.
  • Personas que ya padecen otra ITS, ya que la sífilis aumenta el riesgo de contraer otras infecciones.
  • Mujeres embarazadas: la sífilis puede transmitirse al bebé, por lo que es especialmente importante hacerse la prueba durante el embarazo.

¿Cómo se trata la sífilis?

  • Tratamiento con antibióticos a base de penicilina: en la mayoría de los casos, una sola inyección es suficiente para curar completamente la sífilis en su fase inicial. En fases más avanzadas, se requieren varias inyecciones durante un periodo de tiempo más prolongado.
  • La pareja también debe recibir tratamiento: aunque no presente síntomas, la pareja también debe recibir tratamiento para evitar un nuevo contagio (efecto ping-pong).
  • No mantener relaciones sexuales durante el tratamiento: hasta que la infección se haya curado por completo, se debe evitar el contacto sexual para evitar la propagación.

¡El tratamiento precoz es fundamental! Si la sífilis se detecta a tiempo, se puede tratar fácilmente con antibióticos. Sin embargo, sin tratamiento puede provocar complicaciones graves, como daños neurológicos, ceguera o enfermedades cardíacas.

Te protege de la sífilis

La sífilis es una ITS grave pero curable que ha vuelto a aumentar en los últimos años. La detección precoz y las medidas de protección son fundamentales para evitar la infección.

  • Usa preservativos y hazte pruebas periódicas
  • Presta atención a los primeros síntomas y hazte pruebas tempranas
  • El tratamiento rápido previene las secuelas a largo plazo

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